Ayer fui a votar y sin problemas pude ejercer mi derecho. Mientras estaba votando empecé a pensar, que pensará a la gente a la hora de votar.
¿Se tiende a pensar que es lo que dicen los partidos sobre asuntos religiosos o morales? NO, no sabemos nada. La mayoría somos como pobres borregos, a los cuales nos dicen donde ir y que hacer.
Solo contaros una anécdota:
Como mi padre le gusta los toros, yo para picarle cogí una papeleta del partido antitaurino y una señora que estaba al lado me miró con cara de circunstancia. No pude por menos que explicarle que lo cogía por una broma. Inmediatamente la señora cambio su rostro sonriendo.
Para que luego digan que la gente no se da cuenta, de lo que hace el de al lado.
Después por la tarde estuve dando una vuelta por la plaza de las ventas que queda al lado de casa, esperando ver a mi padre. Al final nos fuimos a casa ya que no acaba y se nos echaba encima la hora de cenar.
El domingo
lunes, 8 de junio de 2009
miércoles, 20 de mayo de 2009
La cosa

Esta sociedad esta cada vez más loca.
Yo en mis cortas entendederas y mi nulo conocimiento de la medicina, creía que en el útero de mi mujer, habían habitado mis hijos y no bichos como los de Alien.
Que miedo ahora que me han dicho la verdad, no sabia que yo daba besos a la capsula que contenía a una criatura sin determinar.
Pero lo mejor quedaba por llegar. El milagro de David Coperfield. En un punto del embarazo de mi mujer, por no se sabe que influencia astronómica:
“El Alien que habitaba en el útero de mi mujer, se convirtió en mi hijo y criatura de Dios"
Si lo llego a saber, hago una fiesta de no te menes.
Yo de esta me marcho al Kilimanjaro, que me han dicho que no pasan estos fenómenos paranormales.
Cada vez entiendo menos.
miércoles, 6 de mayo de 2009
El sabado con Julian en el pueblo
Quisiera presentaros a Julián, es presbítero en misión en Ecuador.
La semana pasada llego de la convivencia de Italia, donde tuvo el honor de anunciar el evangelio por las calles. Es una experiencia dura, pero a la vez reconfortante.
Yo he tenido ese honor y la verdad es que las piernas me temblaban, el estomago se me encogía de forma preocupante.
¿Como iniciar la conversación y anunciarle a Jesucristo resucitado? La gran mayoría no te hacen ni el menor caso, pasan deprisa sin tan siquiera mirarte a la cara. No hay tiempo para nada, menos para escuchar a un par de chalados que te hablan de uno que ha resucitado de entre los muertos.
Yo muchas veces acabo con la sensación de que la gente es autosuficiente y no necesita la religión para su vida. Pero cuando alguna persona se para a hablar contigo descubres la miseria que hay en la vida y lo mucho que están sufriendo.
Cambiando de tema, el sábado nos fuimos al pueblo (Tielmes)

Fuimos con los chicos, el presbítero, mis padres y mi tía. Estuvimos en la iglesia viendo las imágenes de los Santos Niños Justo y Pastor. Después dando una vuelta por el pueblo y seguido a comer.
Después de comer, fuimos paseando hasta un viejo molino reconvertido en hotel y tomamos café.
De camino de vuelta el pequeño se negó a andar y Julián lo cogió en hombros.

A las 18:30 vuelta para el barrio y a las 20:30 eucaristía con la comunidad, presidida por Julián.
La semana pasada llego de la convivencia de Italia, donde tuvo el honor de anunciar el evangelio por las calles. Es una experiencia dura, pero a la vez reconfortante.
Yo he tenido ese honor y la verdad es que las piernas me temblaban, el estomago se me encogía de forma preocupante.
¿Como iniciar la conversación y anunciarle a Jesucristo resucitado? La gran mayoría no te hacen ni el menor caso, pasan deprisa sin tan siquiera mirarte a la cara. No hay tiempo para nada, menos para escuchar a un par de chalados que te hablan de uno que ha resucitado de entre los muertos.
Yo muchas veces acabo con la sensación de que la gente es autosuficiente y no necesita la religión para su vida. Pero cuando alguna persona se para a hablar contigo descubres la miseria que hay en la vida y lo mucho que están sufriendo.
Cambiando de tema, el sábado nos fuimos al pueblo (Tielmes)
Fuimos con los chicos, el presbítero, mis padres y mi tía. Estuvimos en la iglesia viendo las imágenes de los Santos Niños Justo y Pastor. Después dando una vuelta por el pueblo y seguido a comer.
Después de comer, fuimos paseando hasta un viejo molino reconvertido en hotel y tomamos café.
De camino de vuelta el pequeño se negó a andar y Julián lo cogió en hombros.
A las 18:30 vuelta para el barrio y a las 20:30 eucaristía con la comunidad, presidida por Julián.
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